martes, 17 de octubre de 2017

Shtemenko

Serguéi Shtemenko (1907-1976) por Anselmo Santos.

   De origen cosaco, ingresa en el Ejército Rojo después de la muerte de Lenin (1924). Solo tiene diez años cuando se produce la Revolución de Octubre y no participa, por tanto, en la guerra civil. Sin hechos de armas, su carrera militar no pasa de lo normal: a los treinta años solo tiene el nivel equivalente a comandante y manda un batallón de instrucción de tanques pesados en el Distrito Militar de Kiev. En 1938, recién casado, se encuentra a gusto en ese apacible destino, por lo que recibe con fastidio la noticia de que, a propuesta de su coronel, ha sido seleccionado para ingresar en la Academia del Estado Mayor General abierta dos años antes. Intenta por todos los medios revocar la orden, pero así es el proceso de selección establecido, y Shtemenko se ve obligado a trasladarse a Moscú. En la academia se ponen de manifiesto sus grandes cualidades para el trabajo de Estado Mayor: capacidad de análisis, mente organizada, resistencia fisica y emocional, excelente memoria, paciencia, buen carácter, aptitud para redactar a vuelapluma órdenes e informes claros y concisos. Tanto es así que, al terminar los cursos, es destinado a la Dirección de Operaciones del Estado Mayor General, del que ya no sale hasta la muerte de Stalin (1953). De nada le valen sus insistentes demandas para obtener un mando de tropas. No solo se le niega: se le ordena abruptamente que deje de perseguir sueños y se concentre en su trabajo.

El régimen de promociones de Stalin no tiene nada que ver con el de los ejércitos tradicionales, en los que, salvo ascensos por hechos extraordinarios, las carreras, hasta el empleo de coronel, se han venido rigiendo por el inamovible principio de la antigüedad. Pero una cosa es la consigna de Stalin: «Buscad y encontraréis»; y otra, bien distinta, que Stalin dé su bendición al encontrado. Un jefe descubre un nuevo valor, le lleva, con cualquier pretexto, a presencia de Stalin y le hace presentar un determinado informe. Si Stalin queda bien impresionado, la «maniobra táctica de aproximación» ha dado resultado; en caso contrario, el presentador, como mínimo, es acusado de incompetencia. De esa forma, Sháposhnikov descubre e introduce a Vasilevski, y este, en agosto de 1942, recién nombrado jefe del Estado Mayor General, hace lo mismo con Shtemenko. Stalin queda tan satisfecho que acepta la propuesta de Vasilevski de nombrar al recién llegado, que solo tiene treinta y cinco años, segundo jefe de la Dirección de Operaciones: de hecho, responsable real de la misma, ya que quienes la mandan oficialmente se suceden uno tras otro, con intervalos de semanas, hasta la llegada deAntónov. Este confirma a Shtemenko en el puesto, y ambos forman parte, con Zhúkov y Vasilevski, del formidable quinteto que encabeza Stalin para la conducción de la guerra.

   Las memorias de Serguei Shtemenko son una fuente inagotable de in formación sobre aquellos años. En sus páginas se describe el día día de los colaboradores de Stalin, sometidos a un régimen de trabajo despiadado: más de dieciséis horas diarias, siete días a la semana, dura prueba de resistencia física y mental, que pocos resisten en el Estado Mayor. Shtemenko se hace cargo formalmente de la Dirección de Operaciones al ser nombrado Antónov jefe del Estado Mayor General, puesto que él mismo ocupara después de la guerra. Cuando esta termina, Shtemenko solo tiene treinta y ocho años, y ya es, como Antónov, general de Ejército. Por negarse a criticar a Stalin,Jruschov le degrada en dos rangos. Brézhnev le devuelve sus estrellas y le nombra jefe de Estado Mayor del Pacto de Varsovia.

viernes, 6 de octubre de 2017

Nuevo libro de J.A. Egido

Ya en circulación.
220 páginas
15 euros.
ÍNDICE


Prólogo del Embajador de la República Árabe Siria en Venezuela, Excelentísimo Doctor Ghassan Abbas.
17
Objetivo imperialista: destruir Irak
23


I
HISTORIA DEL PARTIDO ÁRABE SOCIALISTA BAAS EN IRAK

La creación del Partido árabe socialista Baas
33
Partido y régimen multiétnicos y multirreligiosos
45
El Baas dividido en fracciones enfrentadas. Purgas y luchas internas
52
Una política exterior imprudente, aventurera e incoherente
62
La lucha patriota iraquí contra la quinta columna kurda al servicio de los imperialistas
72
Un clan de Tikrit domina el partido y el Estado
77
La estructura del partido
79
El Socialismo en la época de Saddam Hussein
84
Un régimen que combate la corrupción pero que también la favorece
88
Las milicias del partido
89
El giro islamista de un régimen acosado
91
Los órganos de seguridad controlados por el partido
93
Las fuerzas armadas iraquíes controladas por el grupo de Saddam
94
El partido combatió la invasión en 2003 aunque hubo traidores de alto nivel
99


II  EXTERMINAR UN PAÍS

Perseguidos por los USA
103
Torturados hasta la muerte
111
Asesinados por las fuerzas ocupantes y sus aliados
114
Capturados dirigentes de las estructuras centrales del Baas
123
Condenados a muerte
127
Asalto, saqueo y destrucción de los bienes del Baas y de sus miembros
128


III
PLAN DE DESTRUCCIÓN SISTEMÁTICA DE IRAK

Persecución a los cuadros científicos
131
Liquidación de los cuadros de la industria petrolera nacional
133
Liquidación de los cuadros e infraestructura de la economía nacional
137
Aniquilar la industria nuclear iraquí
141
Desmantelado el sistema de salud pública, la sanidad, la industria farmacéutica y automovilística y la Seguridad Social
143
Privatizada y extranjerizada la industria del cemento
145
Destruir la reforma agraria y la agricultura misma
146
Apoderarse de las telecomunicaciones
149
Imponer una banca privada extranjera
150
Saquear el gas natural
150
Dominar la industria metalúrgica
150
Liquidación de los cuadros de la educación nacional
150
Destruida la historia, cultura y el arte
151
Destrucción del cuerpo de profesores e investigadores universitarios
152
Destrucción del aparato judicial sustituido por agentes enemigos
153
Liquidación de la élite militar iraquí
154
La condición de la mujer retrocede brutalmente
157



IV
LA GUERRA SECTARIA IMPULSADA POR LOS INVASORES DERROTA A LA RESISTENCIA PATRIÓTICA

Destrucción, división y reestructuración de las corrientes baasistas iraquíes
161
El Baas iraquí exiliado en Siria
164
Los luchadores clandestinos del Baas y la traición de Al Duri
165
La resistencia de las tribus iraquíes a la invasión imperialista
174
Bagdad ocupada y masacrada pero resistente y leal
176
La resistencia baasista se organiza en la ciudad de Mosul
178
Falluyah, ciudad símbolo y mártir de la resistencia baasista contra el imperialismo
181
Samarra es otro modelo de ciudad resistente antiimperialista
183
Tikrit sufre, resiste y cae en manos de Daesh
185
Al Dur, otro bastión baasista
189
En Baquba viven y luchan juntos musulmanes chiíes y suníes
189
Ramadi, otra plaza fuerte de la resistencia nacional patriótica
190
En Kirkuk se lucha por una ciudad multinacional, iraquí, unida y fraterna frente a los terroristas kurdos
191
También en Basora lucha la resistencia nacional patriótica
194
Al Nasiriya, ciudad chií rebelde y antiimperialista
195
La unidad de los musulmanes chiíes y suníes contra la ocupación imperialista
196
Los cristianos patriotas iraquíes
199
Los kurdos antiimperialistas
200
Los turcómanos fieles a Irak
201
Los comunistas patriotas salvan el honor del glorioso Partido Comunista de Irak (PCI)
201
Los nacionalistas árabes no baasistas se incorporan a la lucha
206


V
LOS ERRORES DEL BAAS IRAQUÍ EN EL PODER Y EN LA RESISTENCIA CUESTIONAN SU SUPERVIVENCIA POLÍTICA

Las fracciones baasistas se reconstruyen clandestinamente en el Irak ocupado
207


Anexos

Cuadro de las minorías iraquíes
211
Clasificación étnico-cultural antes de la invasión y ocupación
212
Lideres antiimperialistas actuales del país
213
Bibliografía de referencia
214


miércoles, 27 de septiembre de 2017

Templando el acero en Vallecas

Este viernes y sábado 29 y 30 de Septiembre viajamos a Vallecas, concretamente nos han invitado a la Fiesta del PCE 2017 en cuya feria del libro ofreceremos nuestros libros. La Fiesta del PCE es en la calle Monte de Montjuich 7 al lado de la parada de metro Villa de Vallecas.

El viernes y sábado como complemento a nuestro stand ofrecemos unas jornadas marxista-leninistas que se celebran fuera del recinto de la Fiesta del PCE, concretamente las jornadas son en la Asociación de Vecinos la Unión ubicadas en la misma calle monte de Monjuich pero en el numero 11; Contamos como invitado excepcional con Anselmo Santos, autor de STALIN EL GRANDE, este escritor lleva 30 años viajando a Moscúy más de 50 años estudiando diversos aspectos de la vida de J. Stalin, no solo leyendo en ruso, ingles y francés sino investigando y hablando con familiares y personas que vivieron la epoca. Sera a las 20:00 horas del viernes junto a Ricardo E. Rodriguez autor de STALIN INSÓLITO revolucionario chileno que sufrió en julio la retirada de un local público para presentar el libro, tras una grave campaña en su contra por parte de Pilar Rahola, PP, PdeCAT y finalmente Ada Colau.
Los dos veteranos investigadores nos ofrecerán un mano a mano acerca de la vida de Stalin, acto sin parangón alguno en la historia del comunismo ibérico.

El sábado en el mismo local nos visita Ella Rule editora de Harpal Brar, un famoso comunista anglo-indio, escritor de libros y dirigente del CPGB-ml (Partido Comunista Gran Bretaña marxista leninista) y organizador de la Asociación Stalin de Londres. Se hizó muy conocido por su obra monumental Trosquismo o leninismo, La cita es a las 11 de la mañana en el local citado.

A continuación y como cierre de los actos que no del stand de libros Maite campillo, directora de teatro hispano-cubana y amiga de Fidel Castro nos contará las vicisitudes muy raras de la publicación del libro "Incomunicado, Ángel Campillo y el nacimiento del PCEml y FRAP", esta prevista su charla a las 12:30 en el local de la AAVV.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Cuentos Soviéticos de la Gran Guerra Patria. VVAA


Introducción................................................................................ 9
A. Surkov. La canción de los valientes ................................ 11
Iliá Erenburg. El Solsticio ....................................................... 13
Wanda Wasilevska. En la choza .............................................. 17
Alexéi Tolstoi. La primera lección ....................................... 24
Mijaíl Shólojov. En el Don ...................................................... 30
Vladimir Rudeny. El informe de Makatajin ....................... 35
Aleksander Krivitsky. De los 28 héroes caídos ................... 40
Iliá Erenburg. Basilisco .......................................................... 46
Serguei Vazhentsev. El general .............................................. 49
Boris Gorbátov. Acerca de la vida y la muerte ................... 56
Alexandra Gorobova. ¡Patria! ................................................. 62
Serguéi Sergueiev-Tsenskiy. Entre las nieves ....................... 68
Iliá Erenburg. La primavera en enero ................................ 78
Boris Yampolski. La tumba de hielo ..................................... 85
Konstantín Simonov. En el camino a Petsamo ................... 89
Leonid Sobolev. El Ruiseñor .................................................. 94
Boris Galin. La maestra rural ............................................... 99
Mijaíl Shólojov. Los prisioneros de guerra ...................... 103
Nikolai Tíjonov. La ciudad blindada .................................. 109
Wanda Wasilewska. El carnet ............................................... 113
Petro Panch. El patriota ........................................................ 119
Vadim Kozhevnikov. La misión ............................................ 123
Iliá Erenburg. Lobos rabiosos ............................................. 128
Alexéi Tolstoi. No vencerán .................................................. 134
Boris Yampolski. El uniforme verde ................................... 141
Volodimir Zabolotni. Honor de cosaco ............................... 158
Aleksander Sharóv. Siete días ............................................... 161
P. Pavlenko, Boris Isakov. La muerte de Nikolai Bolshakov ... 165
V. Ilienkov. Fetis Ziablikov .................................................. 168
E. Kriguer. Como se forma un explorador ....................... 174
Vadin Kozhevnikov. Los paracaidistas ............................... 178
Nikolai Bogdanov. Los aviadores y los tanques ............... 181
Iliá Erenburg. El segundo Borodino .................................. 185
Boris Yampolski. Una casa rusa ........................................... 189

“¡Camaradas! ¡Ciudadanos! ¡Hermanos y hermanas! ¡Combatientes de nuestro Ejército y nuestra Marina! ¡A vosotros me dirijo, amigos míos!”. Con estas palabras inició su discurso el 3 de julio de 1941 el presidente del Comité de Defensa del Estado, Iósif Vissariónovich Stalin, dirigiéndose a los 191 millones de habitantes de la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas.
Durante la madrugada del 22 de junio, sin declaración de guerra y violando el tratado de no agresión mutua, la Alemania nazi invadió el territorio soviético, destruyendo todo lo que encontraba a su paso. Indescriptibles son los crímenes y atrocidades cometidas por las hordas hitlerianas.
Los relatos compilados en este volumen fueron escritos en el curso de la guerra, incluso en los primeros momentos de la mis-ma. Están impregnados de un profundo sentimiento de odio con-tra las bestias fascistas alemanas y de amor al pueblo y la patria soviética.
Tenemos aquí, los relatos de los combatientes del fusil y de la palabra, a las selectas plumas de los grandes escritores, dramaturgos y poetas soviéticos, herederos de la sublime literatura rusa de Lev Tolstoi, Nikolai Gógol, Mijaíl Lérmontov, Alexander Pushkin y Maksim Gorki; a los reconocidos Iliá Erenburg, Alexéi Tolstoi y Konstantín Simonov, al premio nobel de literatura Mijaíl Shólojov, al poeta Nikolai Tíjonov, a la comunista polaca Wanda Wasilewska y a tantos otros integrantes de la gran familia de escritores soviéticos, maestros del realismo socialista, que contribuyeron a la elevación cultural de los pueblos de la URSS con su profundo amor a la patria y su alta moral comunista.

martes, 19 de septiembre de 2017

EL SOCIALISMO TRAICIONADO. Roger Keeran y Thomas Kenny



Directamente de nuestra editorial hermana del Ecuador.

Este libro tiene prologo en su versión cubana del Héroe de la República de Cuba Ramón Labañino Salazar

    Este libro analiza el derrumbe de la URSS y su significado para el siglo XX. La dimensión de la debacle dio lugar a aclamaciones extravagantes por parte de la política de derecha. Para esta, el derrumbe significaba que la Guerra Fria había concluido y el capitalismo había triunfado. Era el fin de la historia.
    Sus autores en esta obra tratan el proceso ocurrido en la antigua Unión Soviética y que llevó al derrumbe del socialismo en ese país. Sus autores son capaces de discernir, mediante datos estadísticos, profundos y evidentes, como en una cirugía a lo más profundo del sistema, todos los problemas y errores transcendentales que se arrastraron durante años y que llevaron al colapso del sistema socialista.
    Es una visión más intimista, en busca de las raíces internas del problema, más que de las externas, que en muchos casos ya han sido tratadas y han sido más fáciles de detectar.

    Organización del libro

    • A modo de prólogo
    • Prefacio a la segunda edición
    • Prefacio
    • Introducción
    • Dos tendencias en la política soviética
    • La segunda economía
    • Promesas y presentimientos, 1985-1986
    • Punto de viraje, 1987-1988
    • Crisis y colapso, 1989-1991
    • Conclusiones e implicaciones
    • Epílogo

    Los autores

    Roger Keeran;(o Roger Roy Keeran / Roger R. Keeran) (nacido en 1944, en LapeerMichigan, ) es un historiador y profesor universitario estadounidense que enseñó sucesivamente en Cornell, Princeton, Rutgers y la Universidad del Estado de Nueva York.
    Un especialista de los estudios de la política laboral y, publicó, en 1980, el Partido Comunista y uniones de los trabajadores del automóvil, así como, en 2004, con el co-autor Thomas Kenny, Socialism Betrayed:. Detrás del Collapse de la Unión Soviética (un libro traducido a varios idiomas), así como diversos artículos en revistas de historia o la sociología. Actualmente es profesor emérito de la Empire State College en SUNY después de retirarse en 2013.


    lunes, 18 de septiembre de 2017

    Memorias de un Cosmonauta. Yuri Gagarin


    He aquí relatada por su propio autor la gran hazaña, la inmensa proeza de alcanzar el cosmos y viajar por él, descubriendo rutas inéditas, lo ayer desconocido por el hombre.
    Este libro tiene el valor de un fervoroso documento.
     Porque aquí no se trata sólo del histórico viaje en el Vostok que asombró y alegró al mundo, sino que arranca desde la infancia misma del protagonista, en medio de las ruinas y la devastación provocada por la invasión nazi, se retrata a la familia, humilde en su origen, se narran los primeros trabajos, los estudios, el prepararse paso a paso hasta lograr el diploma de aviador militar. A partir de ahí Gagarin comienza a sentir lo que él llama “la atracción del cosmos”, una sensación nueva, diferente que colma sus días hasta que arriba el señalado para el acto histórico.

    De este libro se desprende la comprobación que si Gagarin fue el primer piloto que viajó al Cosmos, muchos otros, miles de jóvenes soviéticos pudieron haber sido también los protagonistas. Estas “memorias” testimonian la formación de un joven soviético, y las grandes posibilidades de realización que le ha brindado su patria, para su mayor gloria y de la humanidad entera.

    Yuri Gagarin
    Memorias de un cosmonauta.
    225 paginas.
    12


    INDICE:

    1. Smolensk, mi tierra natal

    2. En las filas de la clase obrera

    3. Mis comienzos como aviador

    4. Juramento de fidelidad a la Patria

    5. A la luz de la Aurora Boreal

    6. Primeros preparativos

    7. Miércoles, 12 de abril




    lunes, 28 de agosto de 2017

    La URSS y la contrarrevolución de terciopelo de Ludo Martens

    412 paginas, nueva reedicion con margen extra. 19 euros
    Original en Union Proletaria "http://unionproletaria.net/spip.php?article459".


    En memoria de Ludo Martens (1946-2011)

    Traducido por Unión Proletaria

    Hijo mayor de un fabricante de muebles, Ludo Martens creció en la pequeña comuna de Wingene, en el oeste de Flandes. En instituto, se interesa por la lengua y se hace redactor jefe del periódico para el ABN (Algemeen Beschaafd Nederlands, El Holandés Estándar). Este amor por la lengua permanecerá en el estilo que luego le será propio. Describir las luchas sociales, la gente y su medio de vida, la pequeña resistencia popular, las derrotas, las revueltas, las pequeñas y grandes victorias. Con este talento, más tarde escribiría en francés “Abo, una mujer del Congo”, una obra literaria sobre la resistencia contra la dictadura despiadada de Mobutu. Ludo supo atraer a los lectores en su propia simpatía por una mujer del pueblo que, a través de la lucha de Pierre Mulele contra la dictadura, llegó a la primera plana de la escena política. La Nueva Escena Internacional llevará más tarde el libro a la escena, acompañando el espectáculo con las percusiones de Chris Joris, amigo de ese aficionado al jazz que era Ludo Martens. Escribir es comprometerse. En 1994, en compañía del poeta afro-americano Amiri Baraka (el Rey Jones), organizó lecturas sobre “el arte en un mundo que gira hacia la derecha”. Las lecturas culminaron con un “Manifiesto por una poesía internacionalista” cuyo sueño era “unir en una contracorriente a todos los poetas comprometidos del mundo”.


    Ludo, fundador del movimiento sindical estudiantil
    En 1965, el joven estudiante Ludo Martens se va a estudiar medicina en Lovaina. Es un compromiso social. Estaba lleno de talento y tanto sus compañeros de clase como sus profesores vieron en él a un excelente médico, con mucho futuro. Pero no ocurrirá así porque Ludo no es el tipo de personas que quiera forjarse una carrera universitaria tranquila. Se hizo activo en la principal organización estudiantil de la época, la Katholiek Vlaams Hoogstudentenverbond (KVHV, Unión Católica Flamenca de los Estudiantes de Enseñanza Superior). En compañía, entre otras personas, de Walter de Bock y Paul Goznes (ambos dos están luego en la fundación del periódico De Morgen), y de Herwig Lerouge, comenzó a movilizar al movimiento estudiantil en otra dirección. En contra de las ideas conservadoras y mezquinas, Ludo Martens supo darle una orientación progresista, abierta e internacionalista. La creciente corriente progresista se traduce en el Studentenvakbeweging (SVB, Sindicato de Estudiantes). El execrable “Walen buiten” (valones fuera) es sustituido por el “Bourgeois buiten”. No sólo se lucha contra el establishment católico francófono, sino también la burguesía flamenca. El carácter elitista de la universidad flamenca, donde no se encuentran prácticamente hijos de familias obreras, también está en el punto de mira.
    Estas posiciones han escocido en el clero, las autoridades académicas y la derecha nacionalista. Se hace lo posible para hacer desaparecer al grupo que rodea a Ludo del movimiento y del periódico que dirige, “Ons Leven” (Nuestra vida). Finalmente lo consiguen con la publicación de una edición de “Ons Leven” que denunciaba la pedofilia en el seno de la Iglesia. En la época, este tema era tan tabú que las autoridades universitarias pudieron utilizar esos artículos como pretexto para excluir a Ludo de la universidad.

    Contra todo lo que nos divide: contra el nacionalismo y el racismo
    La lucha contra el nacionalismo exclusivista en nuestro país ha sido desde el principio un hilo rojo en la existencia de Ludo Martens. Tras el separatismo se esconde una agenda antisocial y antisindical peligrosa, dirá Ludo con frecuencia. Y cuando otros partidos, uno detrás de otro, se han escindido sobre la base lingüística, él mantuvo al PTB como único partido unido, cuyos miembros, de todas las regiones, colaboran en la realización de un mismo ideal.
    Ludo Martens no solamente combatió el nacionalismo exclusivista, sino también al racismo que divide también al pueblo. En la universidad, amplió el movimiento a la cuestión de la liberación de los negros en los Estados Unidos. Y, mucho más tarde, tras el primer “domingo negro” de 1991 – éxito electoral del Vlaams Blok – era uno de los pioneros del movimiento por la igualdad de derechos. Con la campaña Objetivo 479 917, sostuvo la recogida de firmas para el derecho a la nacionalidad belga para los inmigrantes residentes en Bélgica desde hace un mínimo de 5 años. Tantas firmas como las que recogió la extrema derecha en las elecciones. Mientras que los pesimistas decían que era imposible, miles de militantes de todos los horizontes y de todas las edades recorrieron las calles. Finalmente recogieron más de un millón de firmas. En compañía de diez jóvenes mujeres inmigrantes, Ludo escribió el libro “Tien gekleurde meisjes” (Diez chicas en colores), otra arma en la lucha contra el racismo.

    Obreros - estudiantes: un solo frente
    Los encuentros que tuvo durante el periodo de Mayo del 68 influyeron su pensamiento y sus actos de manera decisiva. En Berlín, había conocido a estudiantes marxistas alemanes que le introdujeron a los textos de Marx y Lenin. Así, Ludo también inspiró al Sindicato de Estudiantes que consiguió abrir los ojos de los estudiantes hacia el mundo del trabajo: Obreros - Estudiantes: ¡un solo frente!
    Ludo explicaba a menudo que la verdadera libertad de los intelectuales consistía en comprender cómo estaba hecha esta sociedad, de dónde provenía la injusticia, cuáles eran las leyes de la historia y del cambio y, a partir de ahí, cómo actuar. Cuando los trabajadores de la fábrica ABR en Lovaina se pusieron en huelga, los jóvenes estudiantes del SVB se declararon en solidaridad con ellos. Ello supone toda una revolución en la universidad de la derecha, puesto que apenas diez años antes, los miembros del KVHV todavía servían de tropas de choque contra los piquetes de huelga en 1960-1961 (contra la ley única). El sindicato estudiantil supo revertir la tendencia, y otros muchos movimientos de solidaridad vendrían después, entre otros con los trabajadores de Ford Genk.
    Tras su expulsión de la Universidad de Lovaina, Ludo Martens había ido a la Universidad de Gante, donde proseguía el movimiento estudiantil. Se había convertido en uno de los dirigentes de la lucha contra la censura en la universidad. El Gentse Studentenbeweging (GSB, Sindicato de estudiantes de Gante), en el que estaban, entre otros, Renaat Willlockx y Bob Roeck, se unió rápidamente al movimiento global por una universidad democrática y desarrolló una solidaridad activa con los trabajadores.

    La fundación de un partido obrero
    Ludo era consciente de que, para los estudiantes, la elección determinante de su vida llegaba sobre todo al final de sus estudios. ¿Qué existencia elegir? ¿Cómo mantener el compromiso social? En este debate entre los estudiantes de izquierdas, la influencia de Ludo Martens fue importante. Juntos estudiaron, entre otros libros, la obra “¿Qué hacer?” de Lenin. Y varios jóvenes decidieron irse a las fábricas. Pero, una vez en la fábrica, ¿qué hacer allí? En enero de 1970, unos 25 000 mineros iniciaron una huelga salvaje de seis semanas. Frente a la influencia nacionalista de la Volksunie en la industria del carbón, fue fundado el Mijnwekerswacht, un comité de huelga en el seno del cual se encontraban jóvenes mineros, estudiantes con sensibilidad social y miembros del Sindicato de estudiantes. Kris Hertogen destacó allí como líder del movimiento. Pero en el contexto de una huelga larga y penosa, otro debate está teniendo lugar. ¿Teníamos que crear comités de huelga por todas partes para llegar a la fundación de un sindicato combativo? ¿O teníamos que intentar traducir en un partido obrero, de forma duradera, la fusión entre el movimiento obrero y el movimiento de los estudiantes comprometidos? Tras muchos debates y bajo la influencia de Ludo Martens, se decidió fundar un nuevo partido. Un partido de la clase obrera, y no un sindicato. Con un periódico nacional – que se iba a convertir en el actual Solidaire – y no un boletín que se limite a coordinar experiencias. “Todo el poder a los obreros”, TPO (“Alle macht aan de arbeiders”, AMADA), había nacido. Al cabo de diez años de trabajos preparatorios, será finalmente renombrado como PTB en 1979. Un partido al servicio del pueblo, ésa es su ambición. Es igualmente de este concepto que nació en 1971 la ONG Medicina para el Pueblo, gracias a Kris Merckx que creó un hogar médico de atención primaria que practica la medicina gratuita en los barrios obreros de Hoboken. El PTB tiene hoy más de 4500 miembros, es activo en 30 ciudades y en 120 empresas y oficinas, tanto en Valonia y Bruselas como en Flandes. Desde entonces, Medicina para el Pueblo cuenta con 11 centros de medicina de atención primaria, que emplean a 60 médicos y cuidan a más de 25 000 pacientes. En su obra “El partido de la revolución”, Ludo Martens ha plasmado la herencia de más de treinta años de experiencia en la lucha por la formación de un partido comunista obrero.

    Asiduo y a caballo sobre el estudio
    En el seno del joven partido, Ludo insistía en el estudio riguroso y concreto, basándose en los hechos. Llevó una lucha contra el discurso vacío y dogmático que se oye a veces. Hay que tener el espíritu abierto, y conviene aprender lo que ha de ser aprendido, decía a menudo. Así, en 1985, describió en “Pierre Mulele o la segunda vida de Patricio Lumumba” la vida del revolucionario congoleño Pierre Mulele. Consultó a numerosos expertos, incluso algunos con los que discrepaba en cuestiones fundamentales. Recuperará este estilo más tarde en su trabajo sobre Kabila. Escuchó a no menos de 1500 testigos y anotó todo con minucia, con su escritura minúscula tan típica. Ludo era perseverante y muy riguroso. Nada de medias tintas, cada uno tiene que superarse a sí mismo. Hay que poner el listón muy alto, estudiar y trabajar con rigor. Ésa era su visión de la política para formar responsables del partido.
    Ludo era severo, a veces obstinado, pero ello no le impedía en modo alguno reconocer sus errores. Cuando la huelga de los mineros de 1971 no fue reconocida por los sindicatos, esto llevó al joven partido a seguir una línea hostil hacia los sindicatos. Pero la huelga de los obreros de los astilleros navales Boel, en Tamise, demostró que las cosas podían ocurrir de otra forma: una delegación sindical combativa y democrática, en un frente unido, goza del apoyo de todos los trabajadores. Esta experiencia convenció a Ludo de que era necesario iniciar el debate para cambiar de línea política. Nada de antisindicalismo, sino un reforzamiento de las fuerzas progresistas en el seno del sindicato. Hay que proteger el movimiento sindical de los ataques de la derecha y el establishment y de sacar lecciones de las experiencias y corregir los errores.

    La contrarrevolución de terciopelo
    En los años 60, los jóvenes fundadores del PTB fueron testigos de la progresiva erosión de los principios marxistas en la Unión Soviética. Vieron al régimen alejarse del pueblo y acaparar cada vez más privilegios. Vieron evaporarse la solidaridad internacional en beneficio de una política de conciliación con el imperialismo. El revisionismo del Partido Comunista de la Unión Soviética fue muy criticado y esto condujo a debates acalorados con el Partido Comunista Belga. Bajo la influencia de China, se llegó a pretender que la Unión Soviética estaba yendo irremediablemente por el mal camino y que había adoptado un comportamiento imperialista. Cuando a mediados de los años 80 se inició el debate en Moscú, Ludo no dudó en reexaminar las ideas del partido de manera crítica. Siguió criticando el estatismo del sistema y la erosión de los principios, pero propuso un análisis de la realidad más matizado, que no se limitaba a un análisis simplista o izquierdista. Si el capitalismo consigue realmente introducirse en la Unión Soviética, será una catástrofe, no solamente para los millones de personas que viven al Este, sino también para el movimiento obrero en nuestro país, decía Ludo. Esta es la principal constatación de “La contrarrevolución de terciopelo”, una obra que ofrece un análisis minucioso de esta revolución “suave” que opera en el Este. Si en otros libros y artículos, Ludo defendió los logros de los diferentes países socialistas, que según él fueron notables y ejemplares, también buscaba saber cuáles eran las causas de la degradación que había llevado al derrumbamiento del socialismo en el Este. Estos análisis han contribuido a ayudar a los comunistas del mundo entero a hacer el balance de la primera experiencia de construcción del socialismo en la historia contemporánea. Esta posición también está en los fundamentos de la organización anual del Seminario Comunista Internacional, un acontecimiento que en la época de la globalización, tiene por objetivo el contribuir a facilitar los intercambios entre partidos comunistas y a reforzar el movimiento comunista mundial.

    Trabajar con personas que tienen ideas diferentes
    Resultado de imagen de ludo martens ptbLudo nunca renunció a sus principios. En Lovaina, aprendió a dirigir un gran movimiento. Aprendió a sellar alianzas, a trabajar con gente que tienen ideas diferentes a las suyas. Cuando en 1986, el periódico De Morgen estaba hasta arriba de problemas, hizo un llamamiento para apoyar al periódico y decidió involucrar a todo el partido en esa campaña. Incluso si muchas personas no compartían las ideas de Ludo, todos fueron testigos del respeto que mostró en la cooperación. Aquello también fue un hilo conductor de sus acciones en el seno del partido. Jamás rehuir del debate, siempre mantenerse tranquilo (una tranquilidad que hacía que algunos se tiraran de los pelos), pero al mismo tiempo tener siempre argumentos y poner en cuestión las ideas de uno. Una divergencia de opinión es una divergencia de opinión, nada más. Ludo siempre buscó una manera de ofrecerle a cada uno el lugar que le permitía dar lo mejor de sí mismo. Estaba convencido de que el hecho de ser capaz de trabajar con personas provenientes de medios sociales diferentes y dotadas de capacidades diferentes permitió que nuestra organización se mantuviera unida, mientras que la mayoría de las organizaciones nacidas después de Mayo del 68 desaparecieron al cabo de algunos años por tensiones y conflictos internos.
    Durante los diversos congresos del partido, Ludo Martens siempre fue reelegido presidente. No solo por sus méritos, sino también por los proyectos y los impulsos con los cuales le dio una orientación al partido. Era un hombre profundamente ambicioso. No obstante, en 1999, le preguntó a la dirección del partido si podía concentrar sus actividades militantes en el Congo. Aquella fue la ocasión para permitir a otros camaradas el poder dirigir el partido. Entre 1999 y 2003, el partido estuvo bajo la dirección de Nadine Rosa-Rosso, secretaria general. En 2004, el partido tuvo una dirección colegiada compuesta por Baudouin Deckers, Lydie Neufcourt y Peter Mertens. En 2008, Peter Mertens fue elegido como el nuevo presidente del partido por el congreso.
    Lo que es menos conocido, es que fue el propio Ludo quien puso la primera piedra del renuevo del partido. En 1999, antes de irse al Congo, tras los malos resultados electorales del PTB, redactó un estudio considerable sobre el sectarismo que reinaba en la época en el PTB. Según él, el partido tenía que deshacerse de su actitud de dador de lecciones y de “siempre tengo razón”. Tenía que convertirse en un partido moderno, abierto, sin renunciar a sus principios. Es el renuevo que fue profundizado en 2004 y 2008, culminando en el VIII Congreso del PTB. Desde entonces, el PTB ha crecido hasta alcanzar los 4500 miembros.

    Congo: devolverle la historia a quienes la hacen
    Detrás de la apariencia, a veces severa, de Ludo, se escondía un hombre siempre abierto a las experiencias de todo el planeta. De hecho, fue en discusiones con los estudiantes latinoamericanos de Lovaina que Ludo y la generación de izquierdas de entonces conocieron la lucha del Che Guevara y las experiencias de Mao Zedong en la lucha contra el colonialismo y el imperialismo. Esta solidaridad internacional incondicional, que también se expresó plenamente en la solidaridad con el pueblo vietnamita, era una característica de Ludo. El líder estudiantil de los años 60, que tuvo la posibilidad de forjarse una carrera burguesa (y más de uno de entre sus compañeros de viaje de Mayo del 68 terminó escogiendo este camino), eligió tener una vida simple. No se dejó seducir por los grandes salarios o por signos exteriores de riqueza. Su mirada estaba hecha a la medida del mundo, su estilo de vida era modesto.
    Así fue también en el Congo, donde pasó desde 1999 sus últimos diez años de vida activa. En 1968, el joven Ludo ya estaba convencido de que teníamos, como revolucionarios y anticolonialistas, el deber de apoyar la liberación del pueblo congoleño. El colonialismo belga fue particularmente cruel; no había dado a los congoleños ninguna posibilidad de cursar estudios. Es uno de los motivos de la situación catastrófica de este rico país de África. La falta de cuadros ha permitido a Mobutu crear en su etapa en el poder una capa de políticos corruptos, siempre dispuestos a entregar a empresas occidentales las riquezas de su país. Ludo se involucró en la ayuda activa a la liberación del Congo. Apoyó a los congoleños que buscaban sacar a su país de la miseria; les ayudó a recuperar la confianza en ellos mismos, a mirar con orgullo su propia historia, a redescubrir el pasado revolucionario del Congo. Quiso devolver la historia a quienes la hacen. Era el objetivo de sus libros sobre Pierre Mulele, Léonie Abo y Laurent-Désiré Kabila, de los que los expertos reconocen su seriedad, y sus oponentes su tremenda eficacia. Por desgracia, la enfermedad impidió que pudiera terminar este trabajo. Desafortunadamente, nos toca ahora a nosotros devolver la historia a Ludo. Pero sus libros, la organización que ayudó a poner en pie y los miles de militantes que ha inspirado en el mundo forman una base sólida para continuar la lucha de liberación.